Historia / La salida de la Tierra
CAP. 08

La otra vida

La tripulación revisa qué sabe y qué ignora sobre la terminal, sin iniciar un procedimiento.

La otra vida era una posibilidad en el tablero de Malla. Todavía no era la de nadie.

La tripulación volvió a revisar el manual recuperado de la terminal. Había dos columnas: organismo de origen y organismo reconstruido. Entre ellas aparecían condiciones médicas, riesgos conocidos y advertencias sobre los límites de la información.

—¿La máquina puede crear a otra persona? —preguntó Daro.

—No podemos asegurarlo —dijo Kes—. Las pruebas fueron con tejido sintético. No conocemos los efectos en un organismo completo.

—Entonces no hay procedimiento —dijo Sira.

Malla retiró del panel cualquier botón que pudiera iniciar la secuencia. La interfaz conservó los registros técnicos, los riesgos pendientes y el historial de cambios, pero no mostró nombres, persona interesadas ni casillas para autorizar un viaje.

—¿Y si alguien pregunta por salir de la Tierra? —dijo Elda.

—Primero le explicamos lo que sabemos y lo que no —respondió Sira—. No pedimos una decisión que todavía no se puede tomar.

Alberto se conectó por audio desde la Tierra. Había aceptado escuchar el resumen, pero pidió que no guardaran la llamada.

—¿Qué pasaría con la persona que se queda? —preguntó.

—No tenemos una respuesta —dijo Kes—. Ni siquiera sabemos si el proceso es viable.

—Entonces no quiero que lo presenten como una oferta.

—No lo haremos —dijo Orven.

La llamada terminó. Malla eliminó el audio temporal y mantuvo solo una nota sin identificar al interlocutor: La información actual no permite ofrecer un procedimiento ni un traslado.

Sira pidió que la pantalla principal mostrara esa frase antes que cualquier simulación. Kes añadió un bloqueo físico al circuito de activación. Nema probó que el equipo no pudiera recibir energía desde el puente ni desde la red de la nave.

—Ahora sí —dijo Kes—. Aunque alguien toque todas las opciones, no puede iniciar nada.

Boren revisó el inventario.

—¿Cuánto nos cuesta tener una máquina que no podemos usar?

—El precio de aprender lo que todavía no funciona —dijo Kes.

—Eso no suele aparecer en mis contratos.

—Por eso no lo firmamos como si fuera un servicio.

Malla guardó el estado del equipo: prototipo aislado; pruebas incompletas; uso humano no autorizado.

La Tierra siguió bajo las mismas nubes. Alberto seguía allí. La tripulación seguía en la nave. Entre ambos había una conversación abierta, no un procedimiento.